lunes, agosto 08, 2005

Las Drogas, Nuevo Enfoque para un Viejo Problema


En su declaración del día de ayer, domingo 7 de agosto del 2005, el Sr Presidente de la República Bolivariana de Venezuela anunció que, en reunión con su gabinete de asesores, se habia tomado la resolución de romper los tratados antidrogas que actualmente tiene nuestro país con los Estados Unidos de América, especialmente con la DEA, por considerar que esta agencia habia contribuido con sus acciones a fomentar el tráfico de drogas y a otras inverosimiles acusaciones propias de un socialista paranóico.
La primera afirmación del mandatario nacional me parece valedera y aunque no soy defensor del consumo de las drogas y he sido testigo de como mi generación ha caido presa de este lamentable flagelo, dejando en el camino vidas que de otro modo hubiesen podido contribuir con la sociedad, si soy es muy crítico con respecto a la metodología que se ha aplicado para atacar este problema. Las drogas, a mi parecer, no son un problema que le corresponda al estado atender puesto que su consumo parte principalmente de problemas sociales que radican dentro del seno familiar y que por tanto no son competencia de las agencias estatales sino de las propias familias; además de ser, el consumo de drogas, una determinación individual y ante la cual cada persona debe responsabilizarce. La prohibición estatal de las mismas solo ha acarriado mayores costos en vidas y dinero al hacer de este comercio un negocio en exceso lucrativo.
Invito al lector a leer el articuloBasta a la Pesadilla de Drogas del autor Jarret B. Wollstein, traducido al español para ISIL por Alberto Mansueti, donde se aclara este tema.

1 comentario:

Lorenzo Albano dijo...

Y tiene toda la razon... Diez y Veinte Veces.

Segun mi humilde opinion, la guerra contra las drogas sera vista en el futuro como uno de los grandes descalabros morales y pragmaticos de nuestro tiempo. No solo desde la perspectiva de los paises desarrollados, sino desde la de los paises productores, incluso.

Desde un punto de vista utilitario ya es un fracaso. La cantidad de sufrimiento generada por la prohibicion y por la supremacia absoluta del elemento criminal y policial en el tratar con las sustancias estupefacientes es incalculable.

Y desde un punto de vista de respeto a los demas, es injusto que alguien decida por ti que es lo que te hace danio, y que es lo que no lo hace.

Pero se sostiene por su propia e inmensa inercia...